Acusan a primer ministro de (Israel) de golpe de Estado

Facebooktwittergoogle_plusFacebooktwittergoogle_plus

Resumen Medio Oriente, 27 de marzo de 2020—

El primer ministro de (Israel) Benjamín Netanyahu utiliza ahora la pandemia de la Covid-19 para lanzar un golpe de Estado en el país, según denuncia el sitio digital Moon of Alabama.org.

El primer ministro de (Israel) Benjamín Netanyahu utiliza ahora la pandemia de la Covid-19 para lanzar un golpe de Estado en el país, según denuncia el sitio digital Moon of Alabama.org.

Luego de su fracaso para alzarse con el poder en tres elecciones en el gobernante interino intenta permanecer en el comando del ente sionista, precisó la publicación.

Netanyahu sirve como primer ministro interino desde diciembre de 2018. Tres elecciones parlamentarias terminaron en un punto muerto. Las dos primeras, en abril y septiembre de 2019, lo dejaron a él y a su principal oponente, el ex jefe del ejército Benny Gantz, sin suficiente apoyo parlamentario para establecer un gobierno.

Agrega la fuente que después de la tercera ronda, a principios de este mes, Gantz reunió una estrecha mayoría de partidarios parlamentarios y el 16 de marzo el presidente Reuven Rivlin encargó a Gantz la formación del próximo gobierno de Israel, algo que aún no logró.

Mientras tanto, el gobernante interino está acusado de soborno, fraude y abuso de confianza y el juicio en su contra estaba programado para comenzar el 19 de marzo.

Al precisar sobre las maniobras el halcón sionista, la publicación cita que el domingo 15 de marzo a la 1:50 am Netanyahu anunció que las cortes estarían cerradas por razones de salud pública.

Su juicio se ha trasladado a finales de mayo. También ordenó al servicio de seguridad interna que rastree en secreto los datos de los celulares de los sospechosos de posibles infecciones. Su Ministerio de Salud prohibió cualquier reunión de más de 10 personas e instruyó al parlamento a seguir también esa regla, añadió Moon of Alabama.org.

El 16 de marzo, los nuevos miembros electos de la Knesset fueron juramentados de a tres por el presidente de ese foro, Yuli Edelstein. Pero dos días después el funcionario, un miembro del partido Likud de Netanyahu, se negó a convocar el órgano citando las nuevas directrices de salud.

Sin una sesión no se puede elegir un nuevo presidente y el parlamento estaría fuera del negocio hasta algún momento desconocido en el futuro. Mientras tanto Netanyahu está usando las regulaciones de emergencia para dirigir el país.

Incapaz de usar su mayoría, Gantz pidió a la corte superior israelí que interviniera. Este lunes, 23 de marzo, la corte dictaminó sin disenso que el presidente debe convocar al parlamento para una votación plenaria. Pero eso no ocurrió.

El presidente Edelstein se negó a seguir la orden de la Corte Suprema, renunció públicamente y dijo que no tenía intención de convocar a una votación en las próximas 48 horas durante las cuales él sigue siendo el orador formal.

El viernes, precisa la publicación, el legislador de mayor rango, el jefe del Partido Laborista Amir Peretz, será el orador interino de la Knesset.

Si llama a una sesión parlamentaria, el primer voto de la nueva Knesset será para un nuevo presidente y el aliado de Gantz, Meir Cohen, es probable que gane ese voto. La siguiente votación sería entonces en el comité de acuerdos que planifica la agenda del parlamento. Sólo entonces el parlamento podría comenzar con alguna supervisión sobre los movimientos actuales de Netanyahu, indica.

Pero por ahora no hay un presidente del parlamento, ni diputados, ni un comité de acuerdos para convocar y abrir formalmente el parlamento. La coalición Gantz pidió al Tribunal Supremo que declare a Edelstein en desacato, pero como miembro del Knesset Edelstein puede reclamar inmunidad. Esa inmunidad de nuevo sólo puede ser levantada por una votación del parlamento, aclara Moon of Alabama.org.

Con una serie de movimientos Netanyahu neutralizó los tribunales y el parlamento y lanzó al país a una crisis constitucional. Incluso las sesiones del gabinete sólo se llevan a cabo por teléfono y sin que los miembros del gabinete reciban las propuestas escritas que Netanyahu quiere que voten.

Mientras tanto Netanyahu pone nuevas regulaciones de emergencia cada día que se vuelven cada vez más duras, entre ellas contra personas que violen sus disposiciones de residencia las que serán multadas con grandes sumas.

¿En qué democracia puede un gabinete promulgar penas de prisión sin que el parlamento vote una ley aplicable?, pregunta la publicación.

El plan actual de Netanyahu parece ser ir a una cuarta elección. Cada dos días, él tiene una reunión informativa en la televisión para informar a la población sobre la crisis de la Covd-19. Eso probablemente le traerá más popularidad. Incluso los números de aprobación de Trump para manejar la crisis del coronavirus están al 60 por ciento a pesar de su respuesta chapucera, ejemplifica en paralelo.

Subraya Moon of Alabama que la actual mayoría de Gantz depende del apoyo de los partidos árabes. Tendrá dificultades para formar una coalición estable con ellos. Su única alternativa es aliarse con el Likud y eso probablemente mantendría a Netanyahu al timón.

Bloqueando las cortes y el parlamento, Netanyahu gana tiempo para hacer más probable ese escenario, pero –advierte la publicación– la actual mezcla de presión política, racial y epidémica en (Israel) puede estallar en la cara de todos y causar graves conflagraciones.

Fuente: Al Mayadeen

(Visited 5 times, 1 visits today)
Facebooktwittergoogle_plusFacebooktwittergoogle_plus