Palestina Tierra de Olivos

Facebooktwittergoogle_plusFacebooktwittergoogle_plus

Resumen Medio Oriente, 14 de febrero de 2020—

Testimonio de la campesinada palestina en Asturias.

Ha convocado el CSCA asturiano para escuchar el testimonio de Nassir, que representa a La Unión de Comités de Trabajo Agrícola, una organización independiente, sin ánimo de lucro, de la sociedad civil Palestina.

Casi todo se sabe, pero no se dice habitual y masivamente en los medios, que extrañamente no han aceptado la invitación de la primera central sindical de nuestra tierra para reportar lo que dice un representante de cientos de miles de campesinas y campesinos que tratan de hacer lo que otros agricultores en el mundo o en Asturias (alimentar a su gente), pero esta vez en medio de un robo histórico de tierras, una militarización galopante de sus territorios ocupados ilegalmente, una desposesión manu militari del agua elemental, y otras perrerías que el sionismo deshumanizante les procura para precisamente impedir que produzcan comida sana.

La organización que representa Nassir fundada en 1986 a partir de una iniciativa de un numero de ingenieros/as agrónomos/as, campesinos/as y voluntarios/as con el objetivo de fortalecer la permanencia “summud” de los campesinos en sus territorios y el fortalecimento de la soberanía alimentaria como una forma de resistencia. La organización trabaja en pro del fortalecimiento de los procesos que realizan los/las campesinos/as, a través del desarrollo de intervenciones agrícolas sostenibles como una forma de proteger la tierra y proporcionar asistencia legal en casos de confiscaciones de tierras. Además la organización aspira a contribuir en el desarrollo del sector agrícola Palestino a través del mejoramiento de las políticas que apoyan al campesinado Palestino.

Nassir ha dado datos sencillos pero muy concretos de lo que supone para el campesinado y para los pescadores la “bantustización” de su territorio al modo y manera que lo fue en Sudáfrica, solo que según la propia definición del obispo sudafricano Desmond Tutu, «en Palestina es peor todavía».

También ha contado de la Franja de Gaza, donde 2 millones de palestin@s viven bajo un bloqueo terrestre, marítimo y aéreo desde 2007, y que depende en gran medida de la agricultura y la pesca de subsistencia para mantener a sus habitantes. La importación de alimentos está sujeta a severas restricciones y sólo puede entrar en el territorio una lista establecida por el ocupante de productos alimenticios, en pequeñas cantidades envasados o congelados. L@s campesin@s y pescador@s locales son, por lo tanto, los garantes de la vida en la Franja de Gaza. Sin embargo, son objeto de ataques permanentes que se intensificaron a finales de 2019 y en enero de 2020.

La Unión de Comités de Trabajo Agrícola, como organización campesina palestina y miembro de La Vía Campesina I., (que agrupa a 200 millones de agricultores de todo el mundo) documenta las agresiones israelíes contra l@s campesin@s y publica periódicamente informes sobre las violaciones de los derechos de l@s campesin@s. La organización ha documentado varios casos de asesinatos, destrucción de tierras y cultivos en los últimos dos meses.

En enero de 2020 se registraron dos casos de explosiones de minas en tierras agrícolas, en Karam Abu Salem, que provocaron la muerte del agricultor palestino Mahdi Aid el 18 de enero mientras trabajaba en su campo, y la grave lesión de otro agricultor ese mismo día.

Los días 15 y 16 de enero de 2020, aviones israelíes rociaron con materiales tóxicos los campos agrícolas de Gaza, provocando el envenenamiento de la tierra y la destrucción de los cultivos en Shujaia, Bareij, Wadi Salqa, Qarara, Absan, Khuzaa y Khan Younes.

Esta semana la gente campesina se manifestó ante la sede del naciones unidas para el proceso de paz en el oriente medio, para protestar contra los ataques israelíes contra los campesinos y Los Campos agrícolas de Gaza que han causado la pérdida humana mencionada y grandes destrucciones de cosechas.

En términos prácticos de la solidaridad recabada, es obvio que la herramienta solidaria más efectiva contra el apartheid y la limpieza étnica israelí, ahora mismo, es el BDS, boicot, sanciones y desinversiones.

Pero para el caso concreto del mundo campesino y pescador , para acompañar las demandas elementales de “quedarse en la tierra” sin que los echen forzadamente, o para producir alimentos saludables, incrementar sus bancos de semillas, exigir que no les esquilmen las tierras y roben y contaminen el agua, contribuir a aminorar el desastre climático, lo más eficiente sería apoyar organizaciones que hacen esas tareas, sin intermediarios. O sea a la unión de comités campesinos de Palestina que hoy viernes representa en Asturias Nassir Farrajés.

 

(Visited 3 times, 1 visits today)
Facebooktwittergoogle_plusFacebooktwittergoogle_plus