Argentina. El presidente Fernández llegó a un país que practica el etnocidio con el pueblo palestino

Argentina. El presidente Fernández llegó a un país que practica el etnocidio con el pueblo palestino

Facebooktwittergoogle_plusFacebooktwittergoogle_plus

Resumen Medio Oriente, 22 de enero de 2020—-

Finalmente y tras ignorar los múltiples pedidos de amplios sectores de la comunidad palestina-árabe y no pocos integrantes de la colectividad judía anti sionista de Argentina, el presidente Alberto Fernández, arribó al Estado Terrorista de Israel en un vuelo de Alitalia. La comitiva que lo acompaña está integrada por la primera dama, Fabiola Yañez; el canciller Felipe Solá, el designado embajador en ese país, Sergio Urribarri, el vocero presidencial, Juan Pablo Biondi, el diputado Eduardo Valdés, el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, y Gustavo Beliz, Secretario de Asuntos Estratégicos.

La delegación argentina fue recibida por la ministra de Cultura y Deportes de Israel, Miri Regev (famosa por aplicar una férrea censura a los medios y repudiada por los artistas de su país. Es la misma que cuando la selección argentina no fue a jugar a Israel en la previa del Mundial, despotricó contra los jugadores y señaló: «el que se mete con Israel se estrella». También recibieron a Fernández y su comitiva, el director de la Cancillería, Yuval Rotem, y el el director del Departamento de América Latina, Modi Ephraim, ambos dos reconocidos «halcones» sionistas, que ha vertido expresiones indignantes sobre el pueblo palestino.

Fernández espera mantener reuniones con Benjamín Netanyahu, Vladimir Putin, Emmanuel Macron y el presidente israelí Reuven Rivlin, en el marco del quinto Foro Mundial del Holocausto, titulado “Recordando el Holocausto, luchando contra el antisemitismo”.

Una bofetada a un pueblo invadido y perseguido

Nadie puede ignorar, por más excusas que se fabriquen, que el Presidente ha tomado una decisión que no concuerda con las expectativas -en política exterior- que abrieron sus palabras al asumir el cargo. Hay miles de razones para haberse disculpado ante la invitación de un gobierno genocida como el que encabeza Benjamín Netanyahu, entre ellas, como señalara en una nota el titular de la Liga Argentina por los Derechos Humanos, José Schulman, «si se quiere recordar y homenajear a las víctimas del Holocausto, donde hay que ir es a la Plaza Roja de Moscú». Pero Fernández no quiso escuchar explicaciones y junto a ministros y al gobernador Kiciloff (otro que bien conoce las atrocidades cometidas por el sionismo contra la población palestina) se subieron al avión de tan equivocado viaje. Hay que recordar además, que el peronismo (por lo menos en sus sectores más combativos, siempre ha defendido a Palestina y repudiado al sionismo. En ese sentido, desde John William Cooke, pasando por Rodolfo Walsh, hasta el presidente Héctor Cámpora, manifestaron en diversas ocasiones su apoyo al pueblo que desde hace más de siete décadas resiste a la barbarie de los invasores. Si faltara un dato más que pudiera haber convencido a AF de no ir, hay que recordar a Perón y sus elogios a los luchadores palestinos cada vez que glorificaba los combates de liberación en Africa y Asia, pera mostrar como el Tercer Mundo enfrentaba al imperialismo yanqui.

Pero ahora estamos en el 2020, y es evidente, que la política exterior del nuevo gobierno tiene muchos puntos oscuros (Venezuela y todo lo que ocurre en Medio Oriente, entre ellos). Duelen las declaraciones del canciller Solá equiparando a la Revolución Bolivariana con una «dictadura», algo que levantó muchas críticas en sectores juveniles del Frente de Todos, o no condenando enfáticamente el crimen cometido por Trump contra el héroe nacional iraní, Qassem Soleimani. Pero más lastima, a quienes siendo peronistas, y por ello, reivindicadores de posiciones antiimperialistas y anticapitalistas, que sea el propio jefe de Estado -votado masivamente por el peronismo- el que se presenta de cuerpo presente a un país colonizador, que practica la tortura legal y el apartheid. No se trata de exageraciones ni difamaciones cuando una organización palestina señala desde Hebrón a propósito de la visita argentina: «A pocos minutos de los sitios que ustedes visiten de la mano de nuestros verdugos, habrá miles de presos y presas palestinas, incluidos muchos menores de edad y hasta niños, torturados en cárceles de exterminio». Esa y no otra es la realidad en Palestina ocupada, por más que la delegación oficial sonría como si estuviera en un festival cinematográfico.

No hay razones de Estado que justifiquen este viaje, tampoco, como han escrito algunos, la necesidad de que AF le quite espacio a cualquier triquiñuela que pueda proyectar el sionismo-macrismo encabezado por el diputado Waldo Wolf. Menos aún es creíble que si AF no hubiera viajado le daría armas a quienes, desde Washington pretenden aislarlo. Por supuesto que AF no es bien visto por el Imperio, por más condescendiente que pudiera ser su mirada de los problemas internacionales, pero de allí a creer que este es un viaje más y que Israel no va a sacar ventaja del mismo, es desconocer cuanto pesa ese lobby en el interior de los países enemigos de cualquier política soberana e independiente.

Repitiendo lo dicho por el referente de la Liga, quienes defienden la independencia de Palestina y saben cuanto dolor derrama ese heroico pueblo para aferrarse a los escasos kilómetros en que la ocupación ha convertido a un país donde antes de llegar ellos, se podía convivir en paz, vale decir sobre la polémica visita: «No en nuestro nombre». Antes, ahora y en el futuro, la solidaridad argentina y latinoamericana está junto al pueblo palestino.

Alberto Fernández arribó a Israel, donde participará de un Foro sobre el Holocausto.
al
(Visited 27 times, 1 visits today)
Facebooktwittergoogle_plusFacebooktwittergoogle_plus