2016: Un año mortífero para el pueblo palestino

2016: Un año mortífero para el pueblo palestino

Facebooktwittergoogle_plusFacebooktwittergoogle_plus

Monitor de Oriente/Resumen Medio Oriente, 5 de Enero de 2016 – El año pasado ha sido uno de los más mortíferos y violentos de los últimos años para los palestinos que viven en la Cisjordania ocupada y bajo el bloqueo que sufre la Franja de Gaza. Sólo en 2016, más de 100 palestinos fueron asesinados, la mayoría de ellos a manos de las fuerzas israelíes.

Esta ola de violencia, denominada por algunos la “Intifada de Jerusalén”, comenzó en octubre de 2015 y hasta la fecha se ha cobrado la vida de 246 palestinos y 20 israelíes, con 135 palestinos ejecutados por las fuerzas israelíes solo entre los meses de octubre y diciembre de 2015.

En 2016, la agencia de noticias palestina Ma’an registró la muerte de un total de 129 individuos, entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2016. De éstos, 111 eran palestinos (el 86%), 15 israelíes (el 11,6 %) y  tres eran extranjeros (2,3 %), uno estadounidense, otro sudanés y otro jordano.

De los palestinos muertos, el 97,3% fueron ejecutados por agentes de seguridad israelíes. Uno de ellos murió mientras sostenía una bomba casera que le explotó en las manos, otro mientras llevaba a cabo un ataque con explosivos, y el tercero fue asesinado por otro palestino en un tiroteo.

De los israelíes muertos, el 93,3% fueron asesinados por palestinos, con un soldado israelí muerto por un disparo errado de otro soldado israelí. 9 israelíes (el 60% del total) murieron en el transcurso de diversos tiroteos.

La mayoría de las muertes palestinas, en Cisjordania

La violencia se ha caracterizado en gran parte por ataques a pequeña escala y asaltos contra las fuerzas armadas israelíes realizados por civiles palestinos con armas caseras, con 55 de los palestinos ejecutados por israelíes resultando muertos en el transcurso de intentos de apuñalamiento contra soldados israelíes (el 49,5 % del total).

A partir de las estadísticas, se puede perfilar un retrato robot del palestino promedio que ha muerto durante este tiempo: joven de veinticinco años, natural del distrito de Hebrón en Cisjordania y asesinado por las fuerzas de seguridad israelíes. De todos los palestinos muertos, 34 (el 30,6 %) procedían del distrito de Hebrón.

En términos geográficos, la mayoría de las muertes de palestinos – 82 para ser exactos – tuvieron lugar en Cisjordania, mientras que 17 ocurrieron en la ciudad de Jerusalén, 7 en la sitiada Franja de Gaza y 5 en el Estado de Israel. Entre los muertos en Gaza había dos niños palestinos, de nueve y seis años de edad, que fueron asesinados por un ataque aéreo israelí.

Si bien 12 mujeres y niñas palestinas fueron asesinadas -10 de las cuales mientras, ya sea presuntamente o de verdad, estaban llevando a cabo ataques contra soldados- la gran mayoría de los muertos eran hombres y niños palestinos. Así, de los 111 palestinos muertos en total, 99 eran varones.

El año más mortal para los niños

Según los registros de Ma’an, la edad promedio de los palestinos muertos en enfrentamientos a lo largo de este año fue de 23 años. Sin embargo, la edad de muerte más frecuente fue de 17 años, con 14 jóvenes palestinos de esta edad que perdieron la vida el año pasado.

Según un informe de la ONG Defense Children International- Palestina (DCIP), 2016 fue el año más mortífero para los niños palestinos en la Cisjordania ocupada en una década. Ma’an documentó que 33 menores palestinos, de 17 años y menores, han sido asesinados desde el pasado mes de enero.

El DCIP también documentó 81 heridos palestinos en 2016, “la gran mayoría de los cuales están todavía en manos de las fuerzas israelíes”, agregando que en varios casos de lesiones y heridas de niños, las fuerzas israelíes impidieron que los equipos médicos se acercaran para dar tratamientos a los niños que sufrían heridas de bala.

Entre los 15 israelíes muertos en 2016 se encuentra un menor de edad- Hallel Yafa Ariel, de 13 años, que fue apuñalado hasta la muerte en su casa del asentamiento ilegal israelí de Kiryat Arba por Muhammad Nasser Tarayra, de 17 años, quien fue matado a tiros en la escena.

“Ataques alegados”
La agencia palestina de noticias Ma’an ha venido usando el término “ataques alegados” para referirse a los casos en los que no se puede corroborar la versión oficial israelí de los hechos -como cuando los testigos presenciales sostienen que los palestinos no constituían ninguna amenaza en el momento de su muerte o que las fuerzas israelíes colocaron cuchillos cerca de los cuerpos o manipularon la escena del crimen, o cuando no se produjeron heridos israelíes y no hubo testigos para impugnar la versión israelí de los hechos.

Hubo 13 palestinos (11,7 % de las muertes) asesinados por israelíes durante tiroteos o supuestos intentos de disparo por parte de los palestinos, mientras que otros 6 (5,4 % de las muertes) fueron asesinados mientras realizaban o supuestamente intentaban llevar a cabo ataques con sus vehículos.

Por separado, 19 palestinos murieron en enfrentamientos con fuerzas israelíes, 18 de los cuales fueron abatidos a tiros, mientras otro palestino murió por inhalación de gas lacrimógeno.

La policía y los soldados israelíes han sido objeto de fuertes críticas durante el año pasado por lo que los grupos de defensa de los derechos humanos han denominado “ejecuciones extrajudiciales” y el uso excesivo de la fuerza contra palestinos -sobre todo jóvenes y niños- que no representaban una amenaza inmediata o que podrían haber sido inmovilizados a través de medios no letales, particularmente durante los enfrentamientos en manifestaciones.

En al menos tres casos a lo largo de 2016, las autoridades israelíes han admitido haber matado a palestinos “por error”, confirmando que los soldados habrían ejercido un uso excesivo de la fuerza contra palestinos que no constituían una auténtica amenaza para las fuerzas israelíes en el momento en que fueron asesinados. En dos de estos casos, las víctimas eran chicos de 15 años.

Denegando el derecho a un funeral

El gobierno israelí ha continuado reteniendo los cuerpos de muchos de los difuntos palestinos que fueron asesinados a lo largo del año pasado, como parte de una estrategia política mantenida por Israel, quien considera que los funerales de estas víctimas s convierten en plataformas para la incitación al odio contra el Estado de Israel.

Así, las autoridades israelíes han continuado reteniendo cuerpos de cadáveres palestinos entre tres y ocho meses.

Cuando las autoridades israelíes han decidido devolver los cuerpos de los asesinados y permitir la celebración de funerales en los Territorios Palestinos Ocupados, las ceremonias sólo han podido celebrarse ajustándose a una larga lista de condiciones impuestas por las autoridades israelíes, incluyendo la limitación del número de los asistentes y el despliegue de soldados israelíes durante el funeral.

En un comunicado conjunto emitido por las asociaciones Addamer y Adalah, grupos de defensa de los derechos de las minorías en Israel, ambas organizaciones condenaron la práctica de Israel, considerándola como “una grave violación de la legalidad internacional y de los derechos humanos, incluyendo una vulneración clara del derecho a la dignidad, la libertad religiosa y de manifestaciones culturales”.

El comunicado sostenía que muchos de los cuerpos que Israel mantiene retenidos son de personas “que fueron ejecutadas extrajudicialmente por las fuerzas israelíes durante ataques alegados contra ciudadanos israelíes, aunque no supusieran ningún peligro.”

(Visited 450 times, 1 visits today)
Facebooktwittergoogle_plusFacebooktwittergoogle_plus