Putin recibe a Erdogan por primera vez desde el derribo del Su-24 ruso

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Resumen Medio Oriente*, 9 de agosto de 2016 – El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, se entrevistará este martes con su homólogo ruso, Vladimir Putin, con el objetivo de recuperar a un aliado estratégico tras medio año de enfrentamiento. “Es una visita histórica, será un nuevo comienzo. Con mi amigo Vladímir, abriremos una nueva página en las relaciones bilaterales. Ambos países podemos hacer grandes cosas juntos”, afirmó el mandatario turco en declaraciones a la agencia rusa TASS.

El resultado que Turquía espera obtener con la visita es, principalmente, recomponer las relaciones comerciales con Rusia, un país que hasta hace un par de años era su principal socio comercial. El embargo decretado por Moscú a Turquía a finales de 2015 ha supuesto la ruina para los productores agrícolas (las exportaciones turcas a Rusia han caído un 60 %) y para el sector del turismo, muy afectado de por sí debido a los atentados terroristas vividos en suelo turco. Durante la primera mitad de 2016, la llegada de turistas a Turquía sufrió la mayor caída en más de dos décadas, con una bajada del 40 % (90 % en el caso de los rusos), y ahora Ankara espera el regreso de buena parte de los 4 millones de rusos que veraneaban cada año en las playas de Anatolia. También los constructores turcos con intereses en Rusia y el espacio exsoviético esperan una mejora de las relaciones ya que además hay grandes proyectos conjuntos pendientes, como la edificación de la primera central nuclear de Turquía, a cargo de la compañía rusa Atomstroyexport.

Las relaciones entre ambos países, afectadas después de que el pasado 24 de noviembre el Ejército turco derribara un avión militar ruso sobre territorio sirio.

El hecho ocurrió el 24 de noviembre pasado. Un caza bombardero Su-24 fue derribado por la Fuerza Aérea de Turquía a 6.000 metros de altura mientras formaba parte de la operación rusa contra el Estado Islámico en Siria, iniciada después de que el presidente sirio, Bashar al Assad, solicitara a Moscú ayuda militar para la lucha contra el terrorismo en su país.

Los dos tripulantes del avión lograron eyectarse. Sin embargo, el piloto murió tras recibir disparos por parte de los rebeldes mientras descendía en paracaídas, en tanto que el copiloto sobrevivió y fue rescatado por las fuerzas especiales rusas y sirias. Las autoridades turcas justificaron su decisión de derribar el avión por una supuesta violación de su espacio aéreo, hecho que fue desmentido por parte del Ejército ruso y el copiloto, que sobrevivió al ataque.

La reacción del presidente ruso fue muy fuerte. “El ataque contra el Su-24 tendrá trágicas consecuencias para las relaciones ruso-turcas”, señaló Putin. “La pérdida de hoy es como si los cómplices del terrorismo nos hubieran apuñalado por la espalda”, sostuvo, señalando además que el avión ruso cayó a cuatro kilómetros de la frontera con Turquía.

Asimismo, varios organismos y expertos internacionales condenaron el ataque, mientras que Rusia cortó inmediatamente las relaciones militares y preparó varias sanciones económicas y diplomáticas contra Turquía.

El incidente llevó a una oleada de tensiones entre ambos países. Desde un principio, la posición del presidente ruso se mantuvo intacta: las relaciones políticas se normalizarían una vez que se reciban disculpas oficiales por parte de los políticos y militares turcos, y se indemnice el derribo del avión. Por su parte, Turquía tomó una posición amenazante señalando que derribaría cualquier avión que violara su espacio aéreo, tal y como lo habría hecho el Su-24. “No vamos a pedir disculpas”, declaró por entonces Erdogan.

Después de varios meses de tensiones entre ambos países, Erdogan decidió ceder ante las presiones internas y externas que pusieron a Turquía en una posición muy incómoda a nivel mundial. De esta forma, el presidente turco envió una carta a Putin, en la que felicitó a pueblo ruso por el Día de Rusia el pasado 12 de junio y expresó su deseo de que las relaciones entre Moscú y Ankara alcancen “el nivel merecido”.

En tanto, el ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, descartó que el proceso de reconciliación con Rusia aleje a Turquía de la OTAN.

“Me parece bien que haya un reacercamiento entre Turquía y Rusia después de que un caza turco derribara un bombardero ruso el año pasado, pero no creo que llegue a ser una alternativa a la OTAN. Turquía es un importante socio de la OTAN y debe seguir siéndolo”, declaró Steinmeier en una entrevista publicada en el tabloide Bild.

*Con información de Sputnik News, Russia Today y El País

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