Obama ordena que tropas estadounidenses en Afganistán se queden hasta 2017

Obama ordena que tropas estadounidenses en Afganistán se queden hasta 2017

Facebooktwittergoogle_plusFacebooktwittergoogle_plus

Resumen Medio Oriente*, 15 de octubre de 2015 – El gobierno de Estados Unidos va a paralizar la retirada militar en Afganistán y cambará su estrategia para mantener a 5.500 soldados hasta que finalice el mandato de Barack Obama en 2017, según han informado varios funcionarios de la Administración estadounidense al diario The New York Times.

En la actualidad, la fuerza estadounidense en el país es de 9.800 soldados que permanecerán la mayor parte de 2016 en virtud de los planes revisados por el Gobierno de Obama.

La decisión de del mandatario incumple su promesa de terminar la guerra en el país asiático durante su mandato, y en su lugar pasa la resolución del conflicto a su sucesor, que será electo en noviembre de 2016.

En un principio, Obama había previsto retirar al grueso de sus tropas del país, salvo por un pequeño destacamento que se mantendría en la embajada, a finales del próximo año, coincidiendo con el final de sus ocho años en la Casa Blanca. Pero líderes militares argumentaron durante meses que los afganos necesitan ayuda adicional y apoyo de Estados Unidos para derrotar a los talibanes, que han resurgido en el país, pese a que las tropas extranjeras se encuentran desde hace 14 años.

“La fuerza post-2016 estaría enfocada en entrenar y aconsejar al Ejército afgano, con un especial énfasis en sus fuerzas de elite de antiterrorismo. Estados Unidos también mantendrá una capacidad antiterrorista significativa de drones y fuerzas de Operaciones Especiales para combatir a Al-Qaeda y otros militantes que pueden planear ataques contra los Estados Unidos”, explicó el diario The Washington Post.

El despliegue de tropas estadounidenses y de la OTAN en Afganistán comenzó el 7 de octubre de 2001, al mes siguientes de los supuestos atentados contra las Torres Gemelas, el pentágono y el ataque frustrado de otro avión, que dejaron en total más de 3.000 muertos, con el objetivo de neutralizar al grupo jihadista Al-Qaeda, acusado por esos ataques.

Ayer, el secretario de Defensa estadounidense, Ashton Carter, ya había adelantado que su país seguirá manteniendo tropas en Afganistán después del próximo año, al mencionar que era importante para Estados Unidos “formular opciones para 2016 y más allá, así como hacer ajustes a la presencia planeada de Estados Unidos según las circunstancias actuales”.

Avance de los talibanes

La administración Obama ha sido criticada por sus planes de retirar las fuerzas de Afganistán. Sus opositores dicen que ese movimiento hace al país más susceptible a los ataques de los talibanes, quienes hace dos semanas tomaron la ciudad de Kunduz, y hasta de una filial del grupo Estado Islámico.

Las tropas afganas reabrieron la principal ruta del sur de Afganistán después de tres días bloqueada por enfrentamientos con los talibanes que han dejado 233 insurgentes muertos.

El Ejército hizo retroceder a los talibanes en varias áreas de las provincias de Ghazni y Zabul, donde los insurgentes llevaron a cabo emboscadas y volaron puentes, indicaron fuentes oficiales.

“Capturamos también a seis suicidas y dos camiones cargados de explosivos”, señaló el gobernador adjunto de Ghazni, Mohammed Ali Ahmadi, quien agregó que las fuerzas de seguridad sufrieron bajas aunque no concretó ninguna cifra.

Pentágono cuestionado

La honestidad del Pentágono sobre lo que ocurre en Afganistán fue puesta en duda por un editorial del diario The New York Times.

La opinión indica que nuevos datos de la ONU, publicados por el Times el lunes pasado y respaldados por entrevistas con funcionarios locales, pintan un panorama aún más sombrío de una insurgencia en expansión que se ha extendido a través del país más que en cualquier momento desde que el gobierno talibán fue derrocado a finales de 2001.

Los funcionarios de Naciones Unidas evalúan el nivel de amenaza como alto o extremo en aproximadamente la mitad de los distritos administrativos del país, en contraste con criterios ofrecidos por el general John Campbell, el comandante estadounidense en Afganistán, cuando testificó ante el Comité de Servicios Armados del Senado la semana pasada.

El alto militar dijo a los senadores que las fuerzas de seguridad afganas mantienen el control del país, las capitales de provincia y distritos.

Sin embargo, sostiene el Times, los talibanes lograron en las últimas semanas importantes avances y cortaron, entre otras, una carretera en la provincia de Baghlan, que había sido un bastión del gobierno.

Mientras tanto, agrega, en muchos distritos que están nominalmente bajo el control del gobierno, al igual que Musa Qala en la provincia de Helmand y en Charchino en la provincia de Oruzgan, las fuerzas militares afganas mantienen sólo los edificios gubernamentales en el centro del distrito y están bajo constante asedio de los insurgentes.

El editorial refleja el contraste entre la imagen ofrecida por el Pentágono y lo que plantea el informe de la ONU, y dice que esa situación muestra que le va mal a los militares al manipular los hechos para mantener el apoyo público a las guerras. Funcionarios militares estadounidenses con demasiada frecuencia proporcionaron evaluaciones engañosamente optimistas de los esfuerzos en el campo de batalla y menospreciaron informes que contradecían su narrativa, subraya el texto.

En opinión del rotativo el Congreso y la opinión pública deben conocer la situación real en la nación centroasiática y evitar se produzca una política desastrosa.

*Con información de Prensa Latina, AFP y EFE

(Visited 142 times, 1 visits today)
Facebooktwittergoogle_plusFacebooktwittergoogle_plus